Trabajo forzado
Tejiendo redes de solidaridad
La dura situación de quienes trabajan en la construcción de las fortificaciones provoca el surgimiento de dinámicas de solidaridad, basadas tanto en lazos familiares como en motivos humanitarios e ideológicos. En ellas participan las familias de los trabajadores pero, también, habitantes de las localidades cercanas. Muchas de estas expresiones están protagonizadas por mujeres.
En el caso de los prisioneros que trabajan en el Pirineo, sus familiares hacen grandes esfuerzos para enviarles alimentos y visitarlos. Las familias de los pueblos de la zona les proporcionan víveres o lavan su ropa. Cuando los prisioneros, acuciados por el hambre, roban en huertas o establos, hay quien los denuncia a los militares, pero también hay quien no lo hace.
En el campamento que se llamaba Babiloni, enfrente había un caserío que nos dejaba una mujer mayor que tenía los hijos igual que nosotros, y, claro, salíamos allí a robar todo lo que pudiéramos, los maíces; y yo le decía a la mujer: “¿No se queja usted, señora?”, “¡Cómo me voy a quejar, hijos míos, si tengo a los hijos igual que vosotros!”
Félix Padín respecto a su cautiverio en Oiartzun (Gipuzkoa).
Además, también existen redes para facilitar la huida de algunos prisioneros.
Como continuación a mi oficio nº 876 de 9 del corriente referente a la evasión de prisioneros y de algunos soldados de la escolta de Batallones de Trabajadores, tengo el honor de participar a V.E. que según información facilitada desde Francia los desertores se presentan en el puesto de Guardias Móviles de Gendarmotes de Erbaury (a unos tres kilómetros de Ibardin), se dirigen al citado puesto sin el menor titubeo lo que demuestra que son dirigidos por alguien que reside en las proximidades de la frontera.
España. Ministerio de Defensa. Archivo General Militar de Ávila (AGMAV). C. 3572, 169.
A su vez, los exiliados españoles que construyen los búnkeres en la costa atlántica, aislados y lejos de sus familias, se arropan entre sí y alientan la esperanza del inminente fin del fascismo y el retorno con sus seres queridos.
Detrás de la valla, por una carretera circundante, transitaban hombres y mujeres libres, limpios y vestidos correctamente. Entraban y salían a una fábrica de aviación inmediata, enseñando un pase a los centinelas. Mirándolos desde el interior, a través de las mallas de alambre pensábamos que tenían un hogar donde estaba su familia, calor que los acogiese y las mil y una imágenes de lo que representa la libertad vista del lado acá de unas rejas.
Memorias de un exiliado español que trabajó en la construcción
de la base submarina alemana en Burdeos.
Trabajo forzado
- ¿Quiénes construyen las Fortificaciones de los Pirineos?
- ¿Quiénes construyen el muro Atlántico?
- Un trabajo en condiciones extremas
- Resignación y resistencia ante el régimen disciplinario
- La extensa geografía del trabajo reforzado
- Vicente Gasulla-Solé
- Del exilio al trabajo forzado
- Marce Melgar: Fotografías y solidaridad
- Tejiendo redes de solidaridad
